Ideas Practicas. Con un poco de imaginación puedes recuperar tu fondo de armario y tus rincones favoritos de casa.
sábado, 4 de mayo de 2013
Restauración de puerta de Armario
Continuaremos nuestra reforma fácil, con las puertas frontales, recordad siempre antés de empezar preparar todo lo que vais a necesitar si no se convertirá en una odisea.
Como os comente en la primera parte, estos muebles ya los he tuneado alguna vez, y como veis la última puse la cocina de color azul pero no me convence a si que a renovar...
La formula es la misma, desatornillamos las puertas, las manetas para poder trabajar mejor, y yo en mi caso tengo mas trabajo pues tengo que quitar el anterior vinilo.
Medimos y cortamos recordando dejar unos centímetros de margen a cada lado.
Esta vez le damos la vuelta al adhesivo y marcaremos una linea recta desde la punta superior izquierda hasta la punta inferior derecha, sobre todo hacerlo con una regla para que quede bien recto si no se vera muy feo.
Cortamos por la linea que hemos marcado, de esta forma tenemos el corte para dos puertas.
Desprendemos el adhesivo y lo ponemos teniendo en cuenta que la parte mas gruesa quede en la parte inferior, después podremos ver como queda de la otra forma.
Atornillamos las manetas recortamos los sobrantes y lo volvemos a colocar en su estanteria.
Y ya tenemos listo el armario, además de esta forma el vinilo queda en la zona de mas uso y es mas fácil su limpieza.
Tapizado de cajón
Vamos a iniciar el blog, explicando como podemos darle una nueva vida unos armarios de cocina viejos.
En mi caso los muebles son lacados y no es la primera vez que les doy una nueva imagen.
La primera etapa la realizaremos con los cajones, primero los sacamos para poder trabajar mas fácilmente, y destornillaremos las manetas para dejar liso el cajón.
Una vez tenemos los utensilios preparados podemos sacar el papel con adhesivo para forrar el exterior del cajón, estos adhesivos los podéis encontrar en cualquier bazar o centro de bricolaje
Medimos y cortamos contando siempre en dejar un sobrante a cada lado para poder hacer bien los remates.
Con la ayuda de un trapo pequeño y muy despacio despegamos el adhesivo y frotamos en diagonal para no dejar ninguna burbuja, eso destrozaría nuestro diseño.
Una vez lo tenemos listo, cogemos los tornillos y los introducimos por la parte trasera hasta escuchar un clack, eso quiere decir que ha traspasado a la otra zona y procederemos a atornillarlos a las manetas.
Y aquí tenemos la primera zona de nuestra cocina terminada.
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